jueves, 28 de marzo de 2013

¿Por qué los docentes de educación premedia y media no escribimos?



¿Por qué los docentes de educación premedia y media no escribimos?
La respuesta a esta interrogante parece muy difícil de dilucidarla fácilmente. En primer lugar hoy me he hecho la misma porque he escuchado a muchos colegas expresar que los docentes de español no deben tener problemas para redactar objetivos, logros de aprendizaje, indicadores de logros en los planes trimestrales y semanales. Según los primeros, los docentes de español manejan con relativa facilidad los tiempos verbales y las personas gramaticales indispensables para presentar estos elementos de planificación exigidos por el ente regulador de la educación en nuestro país.
Yo agregaría que no solo basta manejar estas situaciones gramaticales. Se requiere tomar la decisión de escribir todo lo que se hace y se piensa. Para ello es fundamental que comencemos con la realización de un diario o cualquier documento que recoja ideas que el docente va elucubrando diariamente. Así se va fortaleciendo paulatinamente y por supuesto se transforma en un escritor formal y preciso.
Todavía no he podido descifrar el por qué no escribimos los docentes; pero sí puedo dejar sentado firmemente que muchos de nosotros nos hemos dejado atrapar por simples formulismos que nos impone el sistema  y que van perdiendo relevancia a medida en que se acerca el final o el periodo de vigencia del mismo. En este sentido el educador solo se siente obligado a imitar a aquellos que han actualizado un poco sus conocimientos o simplemente se sienten bien con los dictámenes del sistema y lo aceptan como lo mejor del mundo.
Por otra parte he podido concluir de manera superficial que nos hemos acostumbrado a regirnos por documentos que recogen ideas que jamás o más bien no hay evidencias muy claras de que son la respuesta que buscamos para el éxito de las tareas emprendidas o por emprender. En ningún momento los docentes hemos manifestado la inquietud de registrar por escrito todas esas anécdotas que nos llevan al fracaso o al éxito, las negociaciones e imposiciones que realizamos con nuestros estudiantes y hasta con acudientes o simplemente nos declaramos rendidos por la impotencia o imposibilidad de lograr nuestras propuestas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario